Hacía tiempo que tenía ganas de
escribir, de contaros todo lo que he vivido últimamente. Quienes me leéis a
menudo habréis podido ver que últimamente escribía más frecuentemente que
antes, y es que de un modo u otro estos meses están siendo intensos. No sé qué
voy a hacer el día que me vea sin todo este ajetreo y la rutina de cada día,
creo que puedo volverme loca… jajaja. Soy una de esas personas súper activas
que necesita tener siempre algo que hacer, proyectos en mente.
Pues eso, me han pasado varias cosas y una de ellas es que ¡HE TERMINADO
EN PARITORIO! Increíble pero cierto… Me da miedo sólo de pensarlo y por eso
intento autoconvencerme de “tranquila, María, que harás más guardias…”. ¿Sabéis
lo que es pensar que la próxima guardia será trabajando como matrona? ¡Aaaah!
¡Me mueroooooo! Así que me dejé dos guardias pendientes para poder hacerlas un
poco antes de terminar y que no haga taaanto tiempo desde el último parto, y a
parte de eso tengo intención de hacer algunas guardias más aunque no las cobre.
La verdad es que a medida que ves que se va acercando el momento de terminar te
entra ese gusanillo en el estómago que ufff. Supongo que a mis compis les
pasará igual J
Quién nos iba a decir que íbamos a vivir tantas cosas, que nos iba a
pasar el tiempo tan rápido y que ni siquiera podríamos asimilar todo lo que
hemos vivido en tan poco tiempo. De verdad, si alguien alguna vez os dice que
“el EIR hay que vivirlo” no se equivocan, sólo por eso ya merece la pena seguir
luchando. Me acuerdo de una resi que vino a hablarnos un ratillo sobre su
experiencia en una de esas tardes de sábado en CTO y dijo más o menos esas
palabras. En ese momento me moría de envidia por estar en su lugar y no paraba
de pensar lo afortunada que había sido esa chica por poder estar donde está. Y
ahora resulta que esa chica soy YO. Ha pasado un año y medio, pero a veces sigo
sin creérmelo. Cuando algo cuesta TANTO de conseguir, la recompensa es
inimaginable.
Me fui de mi “última” guardia súper contenta.
No hice ningún parto, cosa que no es infrecuente y de hecho ni yo ni ninguna de
mis compañeras llegamos al número mínimo de partos que nos exige el Ministerio,
pero llevé yo sola a una mujer y me fui de allí orgullosa de mi trabajo. Me
encantó tener la oportunidad de tener a esa mujer “sólo para mí” (qué
avariciosa soy jaja) y poder tomar decisiones por mi propio pie, siempre
consultándolo con la pareja y de vez en cuando con los profesionales que me
acompañaban en mi labor de matrona residente. Me aseguré de que esta futura
madre y futuro padre tuviesen el parto que ellos deseaban, y con “parto” no me
refiero sólo a la fase de expulsivo sino a todo el proceso de parto en sí desde
que ingresan hasta que se van. Yo llevé toda la dilatación y la dejé a puntísimo
de caramelo (siento si a alguien le molesta la expresión, pero es que es así) y
me dio mucho coraje no poder culminar con su parto, que ya hubiese sido todo un
regalo. Fue una de esas parejas con las que compenetras un montón y que te
entiendes con pocas palabras, cuando esto sucede se respira la magia en el
ambiente.
Me planteé quedarme aunque ya hubiese terminado mi turno, pero al día
siguiente me levantaba a las 04:15h de la mañana para coger un avión e iba a
ser que no era muy posible… J Pero entró de guardia una compañera, también resi de
segundo y no me supo mal dejar a esta mujer en sus manos, ¡me hizo hasta
ilusión!
Como anécdota, que sé que os gustan mucho,
puedo contaros la siguiente situación:
YO: Bueno Marina, estás a 4-5cm
de dilatación, vas genial y lo estás haciendo muy bien. En cuanto a los tactos
vaginales intentaré hacerte los menos posibles, para no molestarte y que puedas
descansar porque además tampoco es necesario hacerlos cada dos por tres viendo
que todo va bien.
MARINA: Vale, muchas gracias.
Pasa 1h y media –obviamente antes
de esa 1h 30’ fui entrando varias veces- y vuelvo a entrar a la habitación, no
sin antes llamar a la puerta:
YO: Ya estoy aquí de nuevo,
¡seguro que os habréis cansado de verme!
MARINA: Qué va, para nada,
tranquila.
YO: Pues si te parece bien vamos
a hacer lo que te he comentado antes, voy a hacer un tacto ahora que se acerca
el cambio de turno para poder decirles cómo estás.
MARINA: Genial.
Y me dispongo a hacer el tacto. Y
lo que toco allí me sorprende tanto que, literalmente, no puedo articular
palabra.
MARINA: ¿Pasa algo, María?
YO: Eeh… Sí, sí que pasa. –Le
contesté yo sonriendo.
Marina me mira impaciente por
saber qué era lo que pasaba.
YO: Pues lo que pasa es lo
siguiente: que te voy a coger la mano para que le toques la cabeza.
MARINA: ¿Cómo? ¡Imposible!
YO: ¿Dónde está tu marido?
MARINA: Se ha ido a por agua,
ahora viene.
Le expliqué que faltaba muy
poquito, que ya estaba en dilatación completa (10cm) y que no sólo eso, sino que
había bajado a un II-III escalón (lo que nosotros llamamos “planos de Hodge”) y
que eso en primíparas (mujeres que no han parido nunca) era todo un hito, que
no era lo habitual que fuese tan súmamente rápido. Por otro lado el monitor es
que no hacía ni media tontería, el bebé estaba en su salsa y como si nada. Es
muy habitual ver “bradicardias de expulsivo” que suelen coincidir con las
contracciones y sobretodo cuando el bebé ya está muy abajo, pero es que esta
niña en concreto nada de nada, ahí tan a gusto.
Volví en poco tiempo para ver si el marido había vuelto ya y así fue,
allí estaba. Acaloradísimo y con el móvil en la mano, en aquel momento supuse
que Marina le había mandado un WhatsApp… J Menudo susto se
llevaría el pobre.
YO: Bueno Ramón, ella ya le ha
tocado la cabeza. ¿Encendemos la luz y miras de qué color tiene el pelo? –Tengo
la mala costumbre de dejar la luz ténue o apagada, creo que se relajan mucho más.
RAMÓN: Sí, ¡por favor!
YO: ¿Lo ves? Eso de ahí es la
cabecita de tu hija.
RAMÓN: Ostras, sí, ¡es verdad!
¡Qué fuerte! –Y dirigiéndose a su mujer prosiguió- Cariño, es increíble, ¡ya
está aquí!
YO: Marina, ¿qué te parece si
hacemos algunos pujos para probar? Así veremos si va bajando bien la cabecita.
MARINA: Me parece bien.
Le expliqué cómo tenía que
hacerlo, que en partos naturales (sin epidural) no suele hacer falta porque les
sale natural hacerlo, pero cuando llevan anestesia puede costarles empujar si
están muy dormidas. Acto seguido nos pusimos a empujar todos juntos: ella, el padre
y yo J
(ya sabréis a qué me refiero con empujar juntos cuando tengáis que pasar por
ahí… jeje).
La decisión de no quedarme a “hacer” el parto fue también a raíz de ver
que a la niña todavía le faltaba un poquito más de tiempo para bajar y que
perfectamente podría ser una hora. Así que cuando llegaron mis compañeras del
turno de noche les expliqué el caso lo mejor que pude y me despedí de aquella
pareja.
YO: Marina, ni te imaginas la
pena que me da irme a casa sin conocer a tu hija.
MARINA: Me hubiese encantado que
estuvieses en el parto…
YO: Me quedaría, ya lo he hecho
otras veces, pero hoy es imposible…
MARINA: Si quieres te mando una
foto de la niña cuando nazca.
YO: ¿De verdad? ¡Qué bien!
Y al cabo de una semana recibí
tres fotos: una en paritorio justo al poco de nacer, otra dormida en la cunita
con el “uniformito” del hospital y otra que supongo que ya era en casa, con
ropita rosa y una diadema súper graciosa. Me hizo mucha ilusión y no me
sorprendió que tardase 7 días en mandármelas después de vivir –en segunda
persona- lo que es parir y ser madre… Todo ese descontrol, ese jaleo de vida en
la que no tienes tiempo ni de cagar.
FOTO: Cesárea CON AMOR. Todavía no entiendo por qué no pueden ser todas así...
Después de todo eso hice varios viajes
porque me iba de boda con mi niño –y no, no era la mía-. Era una boda de esas
que te hacen ilusión, de una amiga de la infancia que además era la primera que
se casaba. La ciudad era preciosa, ni mi novio ni yo habíamos estado nunca, y
la boda en sí fue súper emotiva. Sí, fue la “típica” boda tradicional, pero soy
así de antigua… jaja. No sólo fue la boda sino el día de antes, que nos
juntamos todas las amigas y nos encargamos de hacer la pre-boda por todo lo
alto J
Fueron dos días muy intensos, mágicos e irrepetibles. Con mi novio he estado
súper a gusto, como siempre, y cada día que pasa me da la sensación de que le
quiero más. Y yo que cuando le conocí pensaba que no se podía querer más a una
persona…
Eso sí, genial con la regla: me vino de camino al hotel. Y encima tengo
ciclos largos, casi cada 40 días, ¡pero justo tenía que bajarme en ese momento!
En fin…
A parte de eso han habido más cosas como por ejemplo que he empezado un
nuevo rotatorio, y con muchas ganas. Ahora estoy en RIESGO. ¿Que qué es
“riesgo”? Pues es un rotatorio en el que ves todo lo que no has visto cuando
estabas en primaria con el seguimiento al embarazo de bajo riesgo J
Pero además de eso también vemos otras cosas que me parecen igualmente
importantes: como consulta de mama y de oncología ginecológica, entre otras.
Las embarazadas de riesgo que visitamos son aquellas con una enfermedad
importante como pueda ser la diabetes de cualquier tipo, cardiopatías,
malformaciones fetales, gestaciones múltiples, etc. En cuanto a las diabéticas,
decir que se visitan también con el endocrino y con una enfermera que controla
un montón con el tema dietas e insulina. Precisamente hoy he estado con una de
estas enfermeras que pasan visita en la consulta de al lado del endocrino y me ha encantado. El trabajo en sí me ha parecido interesante, pero es que además
la mujer era súper agradable y me ha dejado hacer bastantes cosas aún sin
conocerme de nada. He aprendido cosas nuevas y estoy segura de que volveré
algún otro viernes para completar la formación.
Lo bueno de este rotatorio es que puedes ponerte cada día en una
consulta distinta y no siempre es lo mismo: unos días mama, otros obstetricia,
otros (…). Creo que puedo sacar muchas cosas positivas de aquí y voy a intentar
aprovecharlo al máximo.
Y nada niñas, qué más contaros… Que cuando
acabe este rotatorio me voy a sentir MUY rara porque el próximo rotatorio (que
será en centro de salud) será EL ÚLTIMO. Es decir, después de ese rotatorio ya
no tendré ninguno más sino que acabaré ahí. Ahora me parece “lejos”, pero en
cuanto empecemos el año 2013… :S ¡Qué mieroo, Señooh!
La semana que viene tenemos “Semana Fantástica” y no es precisamente la
de El Corte Inglés, sino “la Fantástica Semana de clase”. Y la llamamos así
porque supone desplazarnos muchos kilómetros ya sea en coche o en tren media
distancia + cercanías + metro. Madrugamos un montón y volvemos a casa tardísimo
para volver al día siguiente, y así durante 4 días. El resto de semanas sólo
vamos los jueves. Creo que os podéis hacer una idea de por qué las llamamos
“Fantásticas”…
Por lo que a esta noche respecta, toca peli de miedo + pizza + cervecita
+ palomitas + heladitos mini cono. Vienen algunas resis de matrona y otras de
comunitaria (¡AQUÍ SOMOS AMIGAS! ¡Y NO NOS PELEAMOS! Eso sí, como me roben MIS
palomitas, ahí sí que hay sangre…). Me da morbillo ver pelis de miedo, pero
después estoy cagadísima durante unos cuantos días (¡masoquismo puro y duro!).
Además es que me asusto por nada, y sino que se lo digan a mi novio y a su
pobre brazo al cual me agarro como si me fuese la Vida en ello.
Mañana a las 21h iré a un espectáculo visual en el teatro municipal de
aquí, también con algunas resis de matrona y el novio de una de ellas (muy
majo, por cierto, y también Opositor EIR).
La semana que viene tendré en mi casita a mi resi mayor preferida, ¡qué
ganas tengo de volver a verla! También vendrá su novio J. El sábado tenemos cena
de cumple con algunas resis. A la siguiente tenemos cenita todas las matronas
residentes junto con algunas resis de gine que también se apuntan. Creo que
estará genial. Para entonces será fiesta local y creo que nos hemos juntado
unas 15 personas al final, esto promete.
¿Sobre el título? Fácil: no se me ocurría nada mejor y es lo primero que
me ha venido a la cabeza. Y a ti, ¿te gusta la ensaladilla rusa? ¿O eres más de
tortilla española?
¡Déjamelo aquí abajo en un
comentario! J
¡Os supermegahiperrequetequiero!
María.
6 comentarios:
Me encantas, me encanta como escribes, y como eres! estas haciendo mi sueño!! ojalá pudiera estar donde tu estás!
yo estoy en Inglaterra trabajando, ya que soy como tú, un culo inquieto! y como en España no hay mucho trabajo que digamos..y menos las jovencitas que hemos acabado la carrera hace nada...
así que me he venido aquí porque no podía estar mas tiempo sin trabajar! y además también quiero hacer aquí matrona, aunque también me estoy preparando el EIR, por si suena la campana!
Bueno, solo te quería dar la Enhorabuena por hacer tu sueño realidad! me siento súper identificada contigo! Y tranquila que todo te va a salir genial! Muchos besos!!
LAURA ORDOÑEZ qué ilusión tu comentario, ¡gracias!
Y lo de que te encanto y todo eso... CUIDADO, que una cosa son las apariencias y otra es la realidad. Porque en la vida real soy mala persona, MUY mala. Y lo de que "los bebés son comestibles" no es broma. Cuando nacen... me los como ;)
Ya sabes que yo hace unos años estaba en tu lugar, y si tanto yo como muchas otras personas lo han hecho es PORQUE ES POSIBLE. Siempre digo lo mismo y no me cansaré de repetirlo: "LO IMPOSIBLE SE INTENTA, LO DIFÍCIL SE CONSIGUE".
Mucho ánimo con todo lo que te propongas y pásate por aquí siempre que quieras. Yo por mi parte no tengo la intención de dejar de escribir, me encanta hacerlo y sobretodo ver que la gente lo agradece y le gusta. A mí también me gustan muchos Blogs, creo que mi favorito es el de Ixha, y ahora que lo ha dejado sé la pena que da no poder volver a leerles... Jooooo!! :(
En fin, que un abrazo de esos de oso que no te dejan respirar! mmmmmua!!
Muy linda su entrada! Me da mucha ilusión poder leer y ter una esperanza en el fin del tuneo!
Gracias
Yo soy más de ensaladilla rusa ajajaja, me ha encantado como siempre, eres una artista escribiendo!
Ya tenía mono de una de tus entradas, espero que la próxima venga en breve con más alegrías.
P.D: Me ha encantado la primera foto :)
Un besote
María!! me ha encantado tu entrada! vaya revoltijo jajajaja! pero en serio me ha gustado mucho y me ha servido para desconectar, qué menuda semana llevo!!!
Un besito grande!
Cada vez que entro en facebook proyecto matronas y veo que has publicado una nueva entrada, corro al link para leerla. Y es que tus entradas del blog son como las palomitas!! jeje una vez que empiezas no puedes parar de leer. Gracias por lo que haces, porque nos llena de ánimo para seguir adelante y un día llegar a ser matrona! Enhorabuena!! :D
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