jueves, 26 de julio de 2018

66. MI EXPERIENCIA CON LA LACTANCIA MATERNA


[NOTA: LM = Lactancia Materna. LA = Lactancia Artificial]

Hasta ahora me he pronunciado muy poco sobre este tema o cualquier otro relacionado con mi parto, por lo que hasta que no lo leáis en este post ni siquiera sabréis si he dado el pecho o no. La respuesta es SÍ y en esta ocasión quería dejar plasmada mi experiencia, mis miedos y mis frustraciones como una de tantas madres que han pasado por ahí y no como matrona. Así que si te apetece leerme: bienvenida seas ;)

AVISO: Doy mi más sincera opinión SIN tapujos. En ningún momento pretendo dar a entender que la leche artificial es mejor que la materna. Y por favor, si vais a dar vuestra opinión, que sea desde el respeto. 

***

Siempre he tenido claro desde un principio que quería darle el pecho a mi hijo. Exclusivamente hasta los 6 meses y después continuar la lactancia materna hasta que los dos lo creyésemos conveniente. Era –y soy- consciente de los enormes beneficios y ventajas que tiene y fue quizás ese uno de los motivos por los que luego pasó lo que pasó. 

Os pregunté en el grupo en Facebook qué es lo queríais que incluyese en este post y fueron tantos los mensajes que recibí que he decidido dedicarle un espacio en esta entrada para contestaros a todas. Pero antes de eso, vamos a ponernos en situación: embarazo de 41+1 (sí, muuuy largo) que acabó en inducción por preeclampsia. Tras un trabajo de parto que no fue más allá de los 6cm acompañado por sufrimiento fetal se decidió cesárea urgente. Tras la operación se estimó un volumen de pérdida sanguínea considerable. Con una hemoglobina a los pocos días de 7.8, sintomática. 

Todas estas cosas puedo verlas ahora con perspectiva, pero en ese momento yo sólo pensaba que tenía que ir bien, que todo eso no iba a influir. Pero lo hizo. A pesar de haber estar exprimiendo calostro manualmente desde la semana 38 de embarazo, tanto la cantidad de calostro como de leche madura que tuve no fue suficiente como para evitar una pérdida de peso del 13%. A la pérdida de peso se le sumó una infección y una larga estancia en el hospital de 9 días. Y fue justamente gracias a ese ingreso tan largo que tuve muchísima más ayuda con la lactancia materna de la que nunca pude imaginar. Les estaré eternamente agradecida a todas esas personas que estuvieron al pie del cañón sin pedir nada a cambio. Por la paciencia, por el cariño con el que lo hacían todo… no sólo en el hospital sino también en las visitas a domicilio. 

 FOTO: mi calostro de varias extracciones
FOTO: Mi leche madura


Hay algo que todavía no he comentado: la principal causa por la que dejé la lactancia materna cuando mi hijo tenía tan solo 3 semanas de vida. El dolor. El tremendo dolor que casi no me dejaba respirar. Que no me dejaba moverme. Que consiguió que inconscientemente me cambiase el humor (a peor) cuando se acercaba la hora de dar teta. 
La lactancia materna “consiguió” recluirme en casa durante 3 semanas porque no me veía capaz de salir. ¿Qué pasaba si a mi hijo le entraba hambre estando en la calle? En casa necesitaba uno o dos cojines, un taburete, agua, un marido a quien decirle “que me duele que te cagas” mientras me mordía un labio. Qué tontería, ¿verdad? Pues sí, puede parecerlo pero quería escribirlo tal cual y sin tapujos. Además sé que no soy la única a la que le ha pasado. 


A mi hijo le diagnosticaron frenillo sublingual tipo 1 (el peor) nada más nacer. Esto es algo que no nos sorprendió porque su padre lo tiene igual. Yo como matrona sabía que no en todos los casos es necesario intervenir con una frenectomía (cortar el frenillo), por lo que le pusimos al pecho tras la cesárea cuando ni siquiera tenía una hora de vida. Me imagino que sería por la anestesia o porque era la primera vez que se cogía a la teta: pero no me dolió. Durante ese día y esa noche estuvo mamando sin mucho problema y yo no podía más que pensar que era muy afortunada. Qué poco me duró la alegría
Al día siguiente todo fue distinto y la cosa no hacía más que empeorar: cada vez me dolía más. ¿Sería el frenillo o sería que siempre he tenido los pezones extremadamente sensibles? 

La frenectomía suele hacerse a las 48 horas tras una valoración exhaustiva del agarre, etc. En mi caso, que mi hijo tenía un tipo I y era tanto el dolor, decidieron hacerlo cuando tenía tan solo 24 horas. No sé si fue simplemente mi percepción o que realmente me dolía menos. En ese momento pensé que la cosa mejoraría, pero una vez más: no fue así.

FOTO: Mi hijo a los 2 meses de vida donde se aprecia el tipo de frenillo que tenía. En la foto de abajo se ve un puntito blanco, que es lo que antes era el frenillo.Disculpad la mala resolución de las fotos.


Pasamos a probar alguna postura que no había probado nunca y sí, ayudó un poco. Después empecé a usar pezoneras para ver si conseguía que me doliese un poco menos y así fue. Pero claro, cuando consideras que el dolor ya es intensísimo, “un poco menos” sigue siendo mucho dolor. ¿Puede ser que yo sea una quejica y otra persona lo hubiese aguantado mejor que yo? No lo sé ni nunca lo sabré. Sólo sé que aquello me parecía insoportable. 

Todo el mundo me decía que mejoraría. Que al cabo del tiempo “se hace un callo” y ya no duele. Que tuviese paciencia, que merecería la pena. 

La cantidad de leche seguía siendo más bien poca, por lo que llegamos a estar con teta, con leche materna extraída primero manualmente y más adelante con extractor manual y fórmula recetada por la pediatra mientras estábamos en el hospital (esto fue así durante 3 días). Esto de la lactancia no es 1+1 son 2. Opiniones las habrá tantas como formas de afrontar las dificultades que tanto mi hijo como yo tuvimos durante ese duro primer mes de vida. ¿Cuál es más correcta? No lo sé. Lo que sí sé es que todos actuábamos por un bien común: lograr que la lactancia materna fuese un éxito, que es lo que yo quería. Y lo hicimos lo mejor que supimos. 

A todo esto se le sumó una ingurgitación mamaria como una casa. Un dolor y una molestia que nunca olvidaré. Los pechos triplicaron su tamaño, los tenía super calientes y rojísiimos, llenos de bultos, la piel tirante y brillante. Ningún sujetador me cabía. El dolor podía llegar a ser tan insoportable que si alguna vez tengo un segundo hijo, puede que nunca llegue a probar la teta. 

La ingurgitación, que es una de las cosas que me preguntasteis, la solucioné con hojas de col por raro que parezca. Ya os hablé de esto en el grupo en Facebook y os animo a que busquéis información al respecto, es muy interesante ver toda la evidencia que hay. Ojalá me hubiese hecho una foto de la que pudiese reírme ahora. También ayudaron muchísimo los  masajes manuales en la ducha y el extractor eléctrico: qué alivio. Por no hablar del Señor Paracetamol y el Señor ibuprofeno: qué majos ellos. 
¿Os dije que me salieron grietas? Sí, también. El “purelan”, llevar sujetadores transpirables, camisetas del algodón 100% y dejarlas al aire a ratos no consiguieron gran cosa.





Cambiando un poco de tema: hasta hace poco he sido incapaz de decirle a mi familia que le doy el biberón a mi hijo. De hecho L tiene ahora 2 meses y ha sido hoy (25 de julio) cuando por fin le he dicho a mi madre que L dejó de tomar teta cuando tenía 3 semanas. Me sentía como un fracaso, como una mala madre tomando una mala decisión en su propio beneficio. Ahora que ha pasado un poco de tiempo es más o menos fácil hablar de ello y ver las cosas con perspectiva. Ver que si para mí no era bueno, para él tampoco podía serlo. Porque lo que mi hijo necesitaba era una madre tranquila y relajada capaz de demostrarle todo el cariño que necesitaba. 

Y me pongo en la piel de las madres que optan por la lactancia artificial por el motivo que sea. Puedo hacerme una idea de todo lo que se les pasa por la cabeza. 
Por eso yo como matrona siempre pregunto “¿cómo quieres alimentar a tu hijo?” en vez de “¿vas a darle el pecho?”. Es una decisión muy personal y tan respetable como cualquier otra, siempre y cuando sea informada. Porque si de desinformación se trata, ya me encargo yo como matrona de asegurarme de que tiene todas las cartas en la mano antes de tomar una decisión tan importante. 

En fin, que me entra la vena matronil y me voy por las ramas. Soy Mamá y de eso estoy hablando en este post, así que prosigamos. 

Mi experiencia con la LM fue de todo menos placentera. Tomar la decisión de cambiar a biberón fue de las más importantes y difíciles que he tomado nunca. Pero qué alivio cuando por fin instauramos la LA, y digo alivio no sólo porque por fin dejó de dolerme el pecho sino porque por fin me atreví a salir de casa. Y quienes habéis pasado por un puerperio sabréis lo importante que es esto. 


¿Ha cambiado mi opinión sobre la LM? En absoluto, sigo pensando que es la mejor opción para tu hijo en cuanto a beneficios nutricionales se refiere. No hay nada en este mundo que pueda igualar a la leche de mamá. Pero ahora cuando una madre se queje de dolor sabré a qué dolor se refiere
Sé también que quien no dé el pecho no va a ser peor madre, le pese a quien le pese. Y creo que está en nuestras manos no sólo proporcionales toda la ayuda posible para que la LM sea un éxito, sino también apoyo emocional para cuando no lo sea. 

Repito: ¿se podrían haber hecho otras cosas? ¿Habrían influido en el resultado? Sí, quizás sí, como todo en esta vida.  Pero tomé una decisión informada y hasta ahora es de las mejores que he tomado: soy mucho más feliz desde que no doy el pecho. 

Dicho esto, os contesto a continuación las preguntas que me habéis ido dejando en Facebook. Si falta alguna es porque considero que ya la he contestado en el post. 

Gracias a todas por leer, comentar y estar al otro lado haciendo que todo esto tenga sentido. De verdad: gracias. 

FOTO: ni una teta ni un biberón podrá decidir nunca cuánto se quiere a un hijo. 


*** 

RESPONDO VUESTRAS PREGUNTAS: 

1.     ¿Cuál es contexto sociocultural que se vive en Reino Unido en lo que se refiere a la LM?. ¿Existe cultura del LM? ¿Se ve a las madres dando el pecho en público? ¿Y en niños más mayores? 
Respuesta: en Reino Unido se promociona muchísimo la LM y no, no está mal visto. En los hospitales hay un equipo de expertas en lactancia disponibles para quien lo necesite, a parte de que el ratio matrona/paciente es mucho mejor qu en España tanto en paritorio como en planta de maternidad. 
Sí que se ven mamás dando el pecho en público. Unas se cubren más que otras pero la gente es muy respetuosa con el tema, que es como debería de ser. Y sí, algunas madres dan el pecho más tiempo. 

2.     ¿Qué redes de apoyo pueden encontrar las madres? ¿Qué consejos darías para no abandonar a la primera? 
R: pueden acudir tanto a la matrona como a una experta en lactancia, ya sea en el ámbito hospitalario como fuera de él. A parte de esto hay grupos de apoyo abiertos para todo el mundo y son gratuitos. 
Sobre consejos para no abandonar: precisamente eso, que pidan ayuda. 

3.     Consejos para manejar una dependecia del relactador. 
R: La verdad es que no tengo mucha información al respecto, por lo que prefiero no contestar esta pregunta. Estoy segura de que alguien podrá contestarla por ti ;) 

4.     ¿La primera succión fue espontánea?
R: No sé si te refieres a la técnica de dejar al bebé piel con piel y esperar a que él sólo se agarre al pecho. Si te refieres a eso: no, le ayudamos nosotros con la postura porque tras una cesárea no podía ponerme de cualquier manera. Se cogió al pecho con bastante facilidad y a pesar del frenillo tipo I succionaba bien. 

5.     Me gustaría saber si has hecho algo que nunca pensabas que harías. 
R: Tuve la suerte de enfrentarme a estas situaciones con una mentalidad muy abierta y al ser matrona sabía que podían pasar muchas cosas. Así que no, para todo lo que hice ya había contemplado antes la posibilidad de hacerlo.  

6.    Mejores posturas para amamantar y cómo sabes que estás haciéndolo bien
R: Por suerte hay muchísimas y sólo hay que encontrar la que os vaya mejor a los dos. Las más conocidas son las de “barriga con barriga” y la de rugby (cabeza en el pecho y el cuerpo pegado a tu costado, bajo tu brazo). Pero también hay otras muy interesantes como la de sentado cuando son más mayores. Sea como sea lo mejor siempre es que te lo expliquen en persona. 
Sobre lo de saber si lo haces bien: es fácil. Verás que tu bebé traga, que se queda satisfecho tras las tomas, que hace pipi y caca, que va cogiendo peso, etc. Además, si el bebé está bien cogido en un principio no debería dolerte. 

7.     ¿Qué es lo que más te ha sorprendido sobre la LM? ¿Qué te ha costado más viviéndolo en primera persona?
R: La LM es algo que vivo a diario gracias a mi trabajo, por lo que no me sorprendió nada. Lo que más me ha costado: tomar la decisión de dejar de dar el pecho. 

8.     ¿Cómo te va, qué tal te encuentras anímicamente? ¿Duerme el bebé por las noches?
R: Ahora mismo me encuentro fenomenal anímicamente. Estoy más feliz que nunca y me siento completa. Tener a L es lo mejor que me ha pasado en la vida. Físicamente ya es otra cosa: ¡aún tengo un largo camino para llegar a donde estaba antes! 
Y L sigue pidiendo cada 3 horas durante el día pero por la noche la verdad es que últimamente está aguantando más sin comer y se agradece un poco de descanso. 

9.     ¿Te has sentido insegura con la LM? ¿Has tenido dudas? ¿Cómo lo has solventado?
R: Sí, bastante. Ser matrona es una cosa y ser madre es otra. Cuando te dicen que tu hijo tiene una infección y que además ha perdido mucho peso se te pasan mil cosas por la cabeza. Te sientes culpable y le das muchas vueltas a todo pensando qué puedes haber hecho mal. Mi inseguridad principal supongo que fue la misma que todas las madres: ¿está comiendo suficiente? Dudas también he tenido muchas… 
Y lo he solucionado apoyándome en los profesionales que me rodeaban, que eran todas una maravilla. 

10.  ¿Despiertas al bebé para darle de comer?
R: No, esperamos a que sea él quien pida. La vez que más tiempo ha pasado han sido 6 horas. Nunca se ha dado el caso de que pase mucho más tiempo, por lo que no nos hemos preocupado de ponernos alarmas ni nada. Si en alguna ocasión pasara mucho más tiempo, entonces ya sí que intentaríamos que coma. 

11.  Los problemas inesperados con los que te has encontrado. 
R: En cuanto a la LM se refiere ninguno, porque todo lo que pasó es algo que yo como madre matronil ya había contemplado anteriormente. 

***

Y de momento estas son todas vuestras dudas que he podido ver en Facebook. Siento si se me ha pasado contestar algo. Si es así por favor decídmelo y lo incluyo sin problemas. Si se os ocurre alguna otra la responderé encantada. 

¡Muchas gracias a todas!

Maria. 














martes, 8 de mayo de 2018

65. MIS 10 IMPRESCINDIBLES EN EL EMBARAZO

¡Hola de nuevo!

¿Desde enero sin escribir? Madre mía, esto tiene delito. Y vosotras sin embargo seguís ahí al pie del cañón… ¡gracias una vez más!

En esta ocasión os hablaré, como bien dice el título, de todo lo que a mi me ha ido genial en el embarazo y que recomiendo al 100% si estás embarazada o pensando en hacer algún regalo para una embarazada. O quizás eres matrona y te interesa ver qué les puede venir bien a las mujeres, o incluso si solamente estás aquí por curiosidad. Sea como sea: ¡bienvenida y bienvenido!

Eso sí, ya viene siendo costumbre hacer entradas muuuy largas y no voy a ser yo la que rompa hoy la tradición. Si queréis ir directamente al grano sólo tenéis que pasar de esta “introducción” y empezar a leer unos párrafos más abajo ;) 


Respecto a la última entrada que escribí en enero: muchas cosas han cambiado. He visto que escribí que “está siendo un embarazo muy matronil”, pero he de decir que en cuanto los movimientos fetales se hicieron evidentes todo tomó un giro de 180 grados –para bien-. Claro que he seguido preocupándome, pero creo que lo normal. He sido  lo suficientemente afortunada como para poder disfrutar de un embarazo de bajo riesgo que ha llegado a término. Hoy estoy de 39+2 y deseando que la cosa se active J
No me he animado a escribir en el Blog sobre cómo estoy llevando y viviendo el embarazo, pero sí he seguido escribiendo el diario para el chiquitín que empecé cuando tan sólo estaba de 7 semanas. Es algo que sentía la necesidad de hacer y me alegro mucho de tener plasmadas todas esas vivencias que quedarán para el recuerdo. Y quién sabe, quizás continuo escribiendo en el diario a medida que se hace mayor y me sirva como regalo a los 18 años (o antes si no aguanto tanto, que soy una impaciente). Son algo así como “cartas” que le escribo de vez en cuando, todas dirigidas a él. 


Y no nos centremos sólo en mi embarazo, que soy una pesada. Estamos en el maravilloso mes de MAYO y no quería dejar pasar esta oportunidad para daros una vez más la enhorabuena a las que habéis conseguido vuestra merecidísima plaza EIR, ya sea de matrona o de la especialidad que hayáis escogido. Es un esfuerzo tremendo, lo sé, pero me daréis la razón en unos años cuando os digo que valdrá muchísimo la pena. A las que no: ¡que no decaiga el ánimo! Sé que es duro, pero se consigue :) 
Es un mes de cambios que da vértigo… ¡pero qué emocionante al mismo tiempo!
GRACIAS a todas las que habéis sacado tiempo para escribirme y decirme que Proyecto Matronas os ha ayudado en el camino. Me hacéis muy feliz con vuestros comentarios y sois el motivo por el que esto sigue vivo. 


Ahora sí que sí. Ya hemos cumplido con la “introducción” de dos cientos párrafos como viene siendo costumbre ;) 

***


NOTA: Voy a dejar enlaces y precios -algunos aproximados- de todo lo que pueda. Esta entrada, como cualquier otra en este Blog, es 100% sincera y no está patrocinada. 
Como bien dice el título: son “mis” imprescindibles. Puede que a otra persona no le hayan venido tan bien como a mí, pero al fin y al cabo son tan sólo algunas de las muchas recomendaciones que podréis encontrar en internet. 

Dicho esto… 

MIS 10 IMPRESCINDIBLES EN EL EMBARAZO
(No siguen ningún orden de preferencia)

1.    MEDICAMENTOS: PARACETAMOL Y ALMAX FORTE
Sobretodo en el primer trimestre. Tuve “dolores de regla” muy fuertes y aunque el paracetamol no hacía milagros sí que me ayudó a sobrellevarlo. ¡Fue sin duda un imprescindible muy importante!
A partir del segundo trimestre comenzaros los archiconocidos ardores de estómago. Yo he estado tomando sobres bebibles de Almax forte, que me lo calmaban al instante. A parte de esta opción hay muchas otras y algunas de ellas no són medicamentos sino pequeños trucos. Estos “trucos” o pautas para evitar los ardores los podéis encontrar fácilmente en Google, por lo que no entraré al trapo. Yo también soy de las que piensa que si se puede evitar medicación en el embarazo casi mejor, pero a veces hace falta. A mí estos dos medicamentos me han ido fenomenal.

En farmacias. 3€
En farmacias. 6€


2.    BOLSA DE SEMILLAS
Aprovechando que acabo de mencionar “el dolor tipo regla” del primer trimestre, incluyo ahora la bolsa de semillas que puedes calentar en el microondas. 
Para el segundo trimestre, que es cuando el útero crece a una velocidad de vértido y aparecen los típicos “dolores de ligamento”, me vino muy bien contar con esto. Además es algo que puedes usar desde el principio y no sólo en el embarazo. Puedes ponerlo prácticamente en cualquier parte del cuerpo que te duela y funciona. Mi bolsa de semillas es aromática (creo que lavanda) y al calentarla desprende un olor muy agradable y relajante.
No sé dónde se puede comprar la mía, pero son fáciles de encontrar. Os pongo algún ejemplo. 

En tiendas locales, Amazon, etc. 12€


3.    ROPA
El embarazo es un corto periodo de tiempo en el que no quieres invertir más dinero del necesario porque sabes que muchas de esas cosas no te van a servir más allá de lo que dure esta etapa. Pero hay ciertos básicos sin los que no podría haber pasado estos meses y una inversión que me ha merecido muchísimo la pena. 

3.1.Vaqueros premamá
Yo tenía unos color azul y otros color negro. Con ese par de pantalones he pasado los 9 meses, no me ha hecho falta más. Yo no sé vosotras, pero yo soy de las que de normal tiene más que eso en el armario y tengo que decir que ha sigo un lujo no tener que calentarme la cabeza con las opciones a la hora de vestirme, porque era tan sencillo como elegir entre uno u otro. 


H&M, 35€ aprox. 


3.2.Pantalones de pijama
Madre mía, la de veces que los he puesto… tanto que decidí comprármelos exactamente igual pero en otro color. Estos también son de H&M y no es casualidad. Creo que simplemente es porque me ha resultado muy difícil encontrar ropa premamá en cualquier otra tienda. Sea como sea: súper recomendable este modelo, qué cómodos. ¡Si hubiese podido me los ponía para salir a la calle! 

l


3.3. Sujetadores sin aro de lactancia
Tengo bastante pecho y siempre he usado sujetadores con aro. Ni se me había pasado por la cabeza la opción de llevarlos sin aro, qué locura. Tampoco naces sabiendo que las embarazadas los llevan sin aro cuando la barriga empieza a ser prominente (¡porque los aros se te clavan!) y nadie me lo había comentado. Así que un día salí decidida a probarme mi primer sujetados sin aro porque estaba incomodísima ¡y menudo descubrimiento! Pensé: si me lo cojo de lactancia ya lo tengo también para después. Y así lo hice. Puede que en un tiempo vuelva a los sujes con aro, pero al menos sé que me servirán unos cuantos meses más para el periodo de lactancia. 




Los míos son de Mothercare. 25€ aprox


3.4. Camisetas de algodón
Hay un momento en el que tienes que aceptar que las camisetas de antes te quedan ridículas :D Si vas a invertir en comprar camisetas más grandes, creo que vale la pena comprar las de algodón de lactancia materna si tienes pensado dar el pecho. ¿Por qué? Porque no sólo te servirán para esos últimos meses en los que necesitas camisetas más grandes, sino también para los primeros meses posparto en los que no te apetezca ir con camisetas ajustadas y que además puedas usar para la LM. 
Las mías me las ha prestado mi cuñada (gracias) y aunque es algo que no he usado hasta casi el final del embarazo, les estoy dando mucho uso y sé que se lo seguiré dando.


 H&M, 15-20€



4.    ACEITE Y CREMA 

4.1. BIO OIL
No sé si habéis oído hablar de este aceite pero para mí ha sido “el producto estrella” en el embarazo. Lo he usado entre 1-2 veces al día desde la semana 17 aprox., que es cuando mi barriga empezaba a ser notoria. Por supuesto se puede empezar a usar antes o incluso fuera de este periodo de embarazo. Mirando los ingredientes no me da la sensación de que sea muy natural, la verdad, pero es súper efectivo o al menos lo ha sido para mí. 
Lo suyo es ponérselo en las zonas donde crees que tienes más propensión a tener estrías. Yo me lo he estado poniendo religiosamente en la zona de la barriga y los costados. 
Sé que depende sobretodo de la piel de cada mujer y que lo que a mí me ha ido genial puede que a otra persona no le funcione, pero oye por el precio que tiene creo que vale la pena al menos darle una oportunidad. 
Os dejo foto. Estrías sólo me han salido en el pecho –que no me apetece ponerme el aceite- y un poco en las caderas pero nada en la barriga. 

Amazon. 15€

Mi barriga a las 38 semanas. Foto sin filtros. 


4.2. HELIOCARE 90
Con esta crema sin embargo no he sido tan regular y me arrepiento. Es algo que cambiaría si pudiese volver atrás. Las manchas (cloasma) en la cara durante el embarazo es algo muy común y van apareciendo tan poco a poco que a penas te das cuenta de que existen hasta que llega un punto en el que dejan de ser imperceptibles. Creo que lo suyo es prevenir y ponerte crema solar desde el principio. 
A mí me gusta mucho esta porque no deja una sensación pegajosa (cosa que odio), tiene un olor agradable, un precio razonable y además tiene un punto de color que a penas se nota pero a mí me gusta. 
Se puede encontrar fácilmente en farmacias y una vez más: es algo muy útil que te sirve también tras el embarazo. 

Heliocare ultra, SPF 90, gel. En farmacias 18-20€. 




5.    COJÍN DE LACTANCIA
Sí, de lactancia. Resulta muy cómodo a la hora de dormir cuando la barriga empieza a abultar y a pesar. Yo compré este de la foto en Amazon y si pudiese volver atrás compraría otro. ¿Por qué? Este tiene forma de “U” y creo que es mucho mejor el que tiene forma de “C” o incluso mejor: los tipo “I” a los que puedes dar tú la forma que quieres. Los de C irán muy bien para darle el pecho o el biberón al bebé para estar más cómoda. Los de I creo sin duda que son los mejores para dormir y creo que como se pueden amoldar también irán bien a posteriori. 
El cojín, al igual que la mayoría de cosas que os estoy recomendando, tiene muchos más usos que el de dormir. Ya hemos comentado que sirve para la lactancia, pero a parte creo que se puede usar para dejar al bebé un ratito recostado sobre él cuando aún no se mantiene, para hacer fotos si lo cubres con una tela chula, etc. Si encontráis más usos no dudéis en compartirlo conmigo ;) 

Amazon, tienda local, etc. 20€


6.    ¡FRUTA!
Lo de que el embarazo da hambre es una verdad como un templo. En mi caso ha sido sobretodo durante el primer y el segundo trimestre. Y no, no se trataba de ansiedad, que de eso he tenido y sé de lo que hablo. Era hambre VORAZ de la de “si puediera me comía un codo ahora mismo”. Hambre de despertarte a media noche y tener que comer porque tienes tanta hambre que no puedes volver a conciliar el sueño. Hambre de “he comido hace 1-2 horas y parece que lleve dos días sin comer”. Os hacéis una idea, ¿verdad?
Por suerte a mí me ha dado por “antojos” sanos, en este caso la fruta. Me ha venido genial tener fruta cortada en la nevera a punto para todos esos momentos. Cuando estaba fuera de casa tiraba mucho de las mandarinas, que son fáciles de transportar y el punto ácido me ha atraído mucho durante todo e embarazo. Los plátanos también han sido una opción muy buena. 
Así que si tienes una amiga embarazada piensa en regalarle una cesta con fruta súper deliciosa y snacks tipo tortas de arroz (las hay de sabores muy buenos), frutos secos o cualquier cosa que se te ocurra. Por supuesto, incluye chocolates y esas cosas… pero no te pases :P 




7.    ECOGRAFÍA 4D
¿Imprescindible? Sí, para mí sí lo ha sido. No sólo por la ecografía en sí, que por supuesto es una inversión importante de dinero y 100% opcional, sino por todo lo que ha significado antes, durante y después. A nosotros nos costó unos 100€ aprox. y nos incluía la eco 4D, video y fotos en formato digital a parte de en papel, eco 2D para comprobar el bienestar fetal y una consulta médica con la obstetra. 
La ilusión por que llegara por fin el día de la eco 4D era mucha, pero es que lo que se vive durante la eco es difícil de explicar. Para mí fue ese el momento (a las 32 semanas más o menos) en el que me di cuenta de que dentro de mí estaba creciendo un bebé. Sí, un bebé y no un feto. Un bebé que hace muecas cuando le molestas presionando la barriga de mamá, que se tapa la carita con la mano, que abre y cierra la boca para que veas todas esas cosas que sabe hacer. Un bebé que en caso de nacer a esas semanas de gestación tiene muchas probabilidades de sobrevivir porque su cuerpecito está casi preparado. 

Este es nuestro chiquitín a las 33 semanas :) 

Por no decir eso que hacemos todos: encontrarle parecidos. La resolución de la imagen en la eco 4D es increíble y realmente se ven los rasgos del bebé. Nosotros enviamos fotos a casi toda la familia y amigos. Se la hemos enseñado a compañeros de trabajo, la hemos puesto en la nevera y después en el salón, etc. 
Me encanta quedarme embobaba frente a la foto e imaginar lo a gusto que debe estar ahí dentro. Mi bebé –ya no tan chiquitín- del que nos hemos enamorado desde el minuto uno. 

Así que sí, esta es otra opción ya sea para ti misma o para regalar. Considero que es una inversión importante de dinero teniendo en cuenta que es algo opcional. Pero ahí dejo la idea y cada una que crea lo que le parezca conveniente ;) 


8.    DOPPLER FETAL
Ojo, que ahora llega un elemento un tanto problemático. Yo me lo compré en Amazon estando de unas once semanas y lo volvería a hacer con lo ojos cerrados. Pero no lo recomiendo para las que no seáis matronas, simplemente porque no podéis pretender usar algo para lo que no tenéis formación. ¿Por qué? Porque me parece peligroso. Sí, peligroso porque puede que estéis escuchando el corazón de la madre y no podáis distinguir la diferencia. Peligroso porque puede que os obsesionéis y lo hagáis demasiado a menudo. Peligroso porque puede que escuchéis una bradicardia y no tener ni idea de qué es eso que acabáis de oir. O por el contrario habéis escuchado una aceleración y no sabéis que puede ser normal, pero os preocupáis igualmente. 
En definitiva: si no eres matrona no lo compres ni lo regales. 

Amazon. 55-60€

Para las que sí sois matronas: a mí me sirvió de mucho cuando aún no notaba los movimientos fetales. No lo hacía todos los días, ni mucho menos, pero sí lo hacía de vez en cuando y me daba muchísima paz y seguridad. Sé que escuchar la FCF no significa que esté todo bien, pero al menos escuchando el corazón “te sientes embarazada”. Que creo que es algo que le pasa a casi todas: al principio dudamos incluso de nosotras mismas y pensamos “¿y no será este un embarazo psicológico?”, sobretodo cuando te encuentras bien y no tienes a penas síntomas de nada. 
A medida que ha ido avanzando el embarazo no me ha hecho falta usarlo porque los movimientos fetales son muy evidentes y muy tranquilizadores al mismo tiempo. Pero sé que he hecho una inversión en algo que voy a poder usar más allá del embarazo: en mi trabajo. Y sí, lo volvería a comprar si volviese atrás en el tiempo. El mío no es de muy buena calidad, pero como dicen aquí los ingleses: “it does the job”. Lo que queráis pagar ya es cosa vuestra. 


9.    TIEMPO PARA MI
Sí, ya sé que el tiempo no se compra. Me refiero a todas esas cosas que me han ayudado a relajarme y a disfrutar de esta bonita etapa. 
Aquí incluyo: bombas de baño, geles y cremas para el cuerpo, exfoliantes, mascarillas para la cara, velas aromáticas, etc. 
¿Imprescindible? No lo sé, pero son productos que he usado bastante a menudo y me gustaría volver a contar con ellos si me quedase de nuevo embarazada. 
Del mismo modo: es una idea muy buena para regalarle a una embarazada, seguro que te lo agradecerá. 
Y no son sólo los productos en sí sino la idea de invertir tiempo en ti misma. Hacer esas cosas que probablemente no puedas hacer tan a menudo cuando nazca el bebé. Ya sabemos todas eso que dicen de “aprovecha ahora que luego no vas a poder”. Estos ratitos de relax son momentos que no cambiaría por nada y siento que me han unido más si caben a este chiquitín, por eso de poder dedicarle tiempo a esta etapa tan bonita de tu vida J


 Amazon, tienda local. 10-20€


10.  RECUERDOS
Aquí podéis incluir muchas cosas y si los he puesto al final es porque en este caso no lo considero tan “imprescindible” pero sí algo con lo que me ha gustado poder contar en el embarazo. Os cuento: 

10.1.     ÁLBUM DE LOS 9 MESES
En mi caso fue un regalo de una de mis mejores amigas… ¡y qué regalo! Tengo que decir que me costó ponerme a ello y empezar a completarlo, pero en cuanto me decidí lo hice en dos días. Ahora lo miro y me parece un recuerdo precioso. Supongo que no tendré tanto tiempo para continuar haciendo álbumes de este estilo cuando el bebé decida hacer acto de presencia, así que al menos de momento tengo este tan bonito. Se lo he enseñado a familiares y a amigos y a todos les ha encantado. 
En él he incluido fotos desde que nos hicimos el test hasta la actualidad, a parte de algunas anécdotas y frases acompañando a algunas fotos. 

Album 9 meses - Mr Wonderful. 20€


10.2 EL DIARIO
Sí, “el diario” y no “un diario”. Digo “el diario” porque es el diario que le he estado escribiendo a mi bebé desde una etapa muy temprana. Me encanta escribir y sentía la necesidad de comunicarme con él de esta manera. Quería también plasmar mis sentimientos y dejar constancia de todo lo que se me iba pasando por la cabeza. Me ha servido no sólo para sentirme más unida a él sino también para desahogarme. Por no decir el recuerdo tan bonito que me parece que es. Poder echar la vista atrás y ver las cartas que le escribí estando de pocas semanas me parece muy íntimo y muy especial. 
Yo he decidido escribir en el ordenador, pero si tú o tu amiga sois más de papel es sin duda una opción muy válida también. 




10.3.  SESIÓN DE FOTOS
Yo nunca me había hecho una sesión de fotos hasta ahora, ni siquiera en mi boda porque decidimos que las fotos nos las hiciesen familiares y amigos. 
Cogí la idea de mi cuñada, que ella se había hecho fotos en el embarazo con una profesional y me parecieron preciosas. No voy a decir el nombre de la fotógrafa con quien lo hice porque no me apetece dar a entender la zona donde nací Pero puedo deciros que si tenéis la suerte de topar con una profesional tan buena y simpática como ella ¡no os arrepentiréis!
Una vez más, es una inversión a tener en cuenta. Es algo muy personal y no a todo el mundo le hará la misma ilusión que me hizo a mí. Pero sí, lo volvería a hacer y me encantan todas y cada una de las fotos que han quedado ahora para el recuerdo. Una de ellas la tengo impresa en grande y la he colgado en la habitación del chiquitín. Algún día le diré: “mira, tú estabas aquí, en la tripita de mamá” J


Son dos de las fotos del reportaje. Están recortadas. 


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Y hasta aquí mis “10 imprescindibles”. Como habéis visto, algunos son más prescindibles que otros pero tenía que poner 10… ya me conocéis, soy tan maniática que tenía que conseguir llegar a 10 para que quedara bien (es broma).
Sea como sea, estas son las 10 cosas en las que he invertido dinero  en estos últimos nueve meses y  que no me importaría volver a hacer. Son también cosas que recomiendo y que sin duda pensaría en regalarle a una amiga embarazada. 
Espero que os haya gustado y os haya dado alguna idea ;) 

¿Coincidís en algo conmigo? ¿Tenéis algún otro “imprescindible” que no he incluido en la lista? 
Ya sabéis que estaré encantada de leeros, como siempre, si os apetece compartir vuestra experiencia conmigo o si tenéis cualquier comentario al respecto. 

Un saludo y gracias de nuevo por seguir ahí. 


María

PD: El nombre lo revelaremos en cuanto nazca –dejó de llamarse “Alienito” hace tiempo-. Espero poder compartir pronto alguna foto con vosotras. Puede que no de la carita, pero alguna foto seguro que cae. Es lo mínimo que puedo hacer después de todo el tostón que os he dado estos últimos meses ;)