domingo, 16 de septiembre de 2012

32. VA DE PLACENTAS



- Una de placentas, por favor.
- ¿A la plancha?
- Sí, gracias.
- ¡Marchando!


                                          VIDEO: Amélie :) 

    Hasta ahora no se me había ocurrido dedicar un post única y exclusivamente a nuestra amiga “La Placenta”, pero todo cambió cuando vi una placenta bastante peculiar en una de mis últimas guardias en paritorio.
   No era, ni mucho menos, una placenta cualquiera.

Y voy a dejarme de rollos y voy directamente al grano. Una placenta normal es ESTO:


   FOTO: Un bistec. 


   Y ESTO es lo que vi yo:

    FOTO: Otro bistec, pero de los baratos. Te aconsejo encarecidamente que hagas CLICK sobre la imagen para agrandarla ;) 

¿Véis la diferencia?
   Esta última placenta tiene cosillas blancas asquerosas (puaaaaajj), que se llaman “calcificaciones” y son duras al tacto. Alguna vez había visto alguna pequeña calcificación aislada pero nunca tantísimo como en esta placenta, así que no pude resistirme a hacerle una foto ^^

   Estas durezas blanquecinas pueden aparecer principalmente por 2 motivos:
1: Por envejecimiento de la placenta, sobretodo hacia la semana 41-42 de gestación.
2: Por madre fumadora

   En cuanto vimos la placenta, mi matrón favorito inmediatamente le preguntó a la madre:
- ¿Fumas?
- Sí.
- Es que eso se ve en la placenta, no podrías engañarnos.
- ¿Ah sí?

   Yo ya sabía que el tabaco afectaba perjudicialmente a la placenta, entre otras muchas cosas, pero no me acordaba. Me pareció alucinante lo bien que se apreciaba y lo mucho que puede incidir en el bienestar materno-fetal.
   La naturaleza no deja de sorprenderme con estas cosas. Viendo estas calcificaciones no es de extrañar que el bebé reciba menos aporte de oxígeno y de nutrientes, retrasos de crecimiento, etc. Creo que es una de esas cosas que las ves y no se te olvidan, que te ayudan a comprender el por qué de las cosas.

   Por otro lado, no sé si tiene algo que ver o no, la madre tomaba muchos ansiolíticos (por orden médica). No sería raro pensar que la placenta ha actuado de “filtro” y que se ha quedado por ahí parte de la “mierdecilla” que el feto/bebé no debería recibir.

    Pero lo curioso de esta placenta no acaba aquí, señoras… Os muestro ahora la cara fetal de una placenta normal en el que se puede ver claramente el saco amniótico (amnios y corion) en el que ha vivido el bebé durante nueve meses:

                      FOTO: Bistec con guarnición. 

   Y esta es la cara fetal de la placenta que os he comentado antes, la de las calcificaciones:

                         FOTO: El bistec "dao la vuelta".

   ¿Dónde está el saco? ¿Dónde están esas dos membranas que recubren al bebé (corion y amnios)? Pues no están. Sólo hay el cachito que sostengo yo con mi mano izquierda. ¿Y el resto?........... Pues dentro de la mamá. No tenéis por qué saberlo, pero si se quedan restos de placenta dentro de la matriz puede suponer una infección puerperal grave y hemorragia abundante postparto. Así que entenderéis la importancia de revisar SIEMPRE las placentas, comprobar que estén íntegras.

   Se lo comenté al matrón y avisamos a la gine adjunta, que le metió la mano (aunque suene mal, pero es que es tal cual) y retiró lo que quedó dentro. Si no hubiese podido retirarlo manualmente tendría que haber realizado un legrado guiado por ecografía (un coñazo, vamos).
   Esto de quedarse las membranas dentro sólo me ha pasado 1-2 veces en casi un año y medio de residencia que llevo, así que por suerte es muy muy poco frecuente.

   Esta mujer llevaba analgesia epidural, así que esta revisión que tuvimos que hacer no le dolió.

Así que después de estos dos hechos, podemos concluir que definitivamente se trataba de una placenta rara, rara. ¿Estarían las membranas tan chuchurrías por lo mismo que las calcificaciones? Ni idea, pero la duda y la posibilidad quedan ahí.

***

   Y como la cosa va sobre Placentas, había pensado en añadir algunas fotos más que también me han parecido interesantes.

    FOTO: Un bistec semi-rebozao. 

   Esta es una placenta velamentosa, una foto sacada de internet. Desconozco si el bebé nació vivo o no, pero si lo hizo desde luego tenía un ángel de la guarda. Como podréis ver, tiene un graaaaan vaso (una vena) cabalgando por las membranas (Oh, qué poético). Un vaso completamente desprotegido de la maravillosa gelatina de Wharton y que podría romperse fácilmente. En caso de que se rompiese, el bebé se desangraría y moriría rápidamente.
   Son placentas rarísimas, de las que se ven una vez en la vida o incluso nunca (¡menos mal!). Son uno de esos pequeños milagros que si todo sale bien no puedes explicarte cómo o por qué, pero el destino quiso que ese bebé naciese bien. Anda que no hemos visto bebés con dos vueltas de cordón apretadísimas y que durante el periodo de dilatación no se han quejado nada nada (teniendo en cuenta la FCF).


   Las placentas me fascinan. Os enseño ahora una placenta de un feto de casi 14 semanas. La vi casualmente vagueando por internet y la verdad es que me llamó la atención porque nunca lo había visto.

    FOTO: Un bistec tierno, tirando a crudillo. 


   Ah, ¿sabías que las placentas pueden tener varias formas? Pues sí, esta por ejemplo tiene forma de corazón J

    FOTO: El bistec en la "Cuisine". No sé qué me llama más la atención, si la forma de corazón o la olla con algo hirviendo y el cuchillo ahí siniestramente colocado... :O 


También las hay redonditas o con forma de pera. Al igual que la inserción del CU puede ser central, lateral o marginal (marginal es en el borde, en la foto anterior se puede ver también).


   Por último os dejo dos dibujos que me dio por hacer porque estaba muy aburrida. Dos dibujos súper esquemáticos y mal garabateados… jajaja. Si a alguien le sirve de ayuda “para hacerse una idea” pues genial. Y si no pues simplemente no los miréis xD

        FOTO: Y el bistec se hizo dibujo. 

     FOTO: Y otro. 


--> Añado otra que también me resulta curiosilla [gracias Gabi por la idea!]. Es en el paritorio de mi hospital, una placenta de gemelos. Si no me equivoco, se trata de una placenta monocorial-biamnótica pero si alguien cree que me equivoco estaré encantada de corregirlo! Me la mandó mi matrón favorito por WhatsApp ^^

                        FOTO: Bistec, a compartir entre dos.

    FOTO: Un bistec con intruso. Gracias M. por tu aportación, ¡es genial! 

   La placenta en sí es muy compleja y creo que cuesta de imaginar sobretodo cuando no la has visto en persona y no has tenido el placer de manosearla (¡frikiiii!). Pero bueno, má o menoh…
   La parte teórica de embriología y placentación me resulta súper complicada y me gustaría poder profundizar más en ello porque aunque ya he hecho el examen y lo he aprobado (justilla, no os creáis) me veo pez todavía. Pero lo más importante creo que ya lo tengo: la motivación. Cuando algo te gusta, poco esfuerzo te cuesta… ¿o no? ;)
   Tranquil@s, vosotr@s también podréis estudiar lo que os gusta de verdad en unos meses, sin la necesidad de tener que estar empollando todo ese tochaco de apuntes que ahora mismo no os resultan nada atractivos.


   Por el momento creo que podemos dejarlo aquí y que por hoy ya hemos tenido suficiente ración de placenta a la plancha de divagaciones matroneriles.


PD: Tengo que decir que hoy a las 5 de la mañana he presenciado un nacimiento precioso, súper emotivo, en el que me ha costado contener la emoción. Era un prematurito de 34 semanas, monísimo, un primer hijo. El padre y la madre llorando como descosidos y yo allí con un nudo en la garganta.
   Cuando he mirado el reloj de paritorio, un sábado noche, he pensado: ESTOY AQUÍ.


¡Que soñéis cosas bonitas esta nocheeeeeee!

María.  


sábado, 18 de agosto de 2012

29. MI PRIMER VIDEO: LM EN PARITORIO


¡Hola!

   Ayer sobre las 2 de la madrugada tuve la oportunidad de grabar un vídeo en paritorio, tras el expreso consentimiento de quienes salen en él. Es la primera vez que lo hago y me hacía tanta ilusión que quería dedicar una entrada exclusivamente para esto. 

                    VIDEO: Ampliadlo haciendo click en el botón inferior derecho, vale la pena ;) 

   La calidad no es muy buena porque está grabado con el móvil (matronaifon) y como se puede ver a través de la puerta, era muuy de noche y ya se sabe qué pasa cuando se graba con luz artificial. Además se ve sólo un trocito en vertical con dos graandes rectángulos negros a cada lado, pero es lo que tiene. Tengo editores básicos de vídeo en el pc, pero me dan error cada vez que los abro. Me gustaría tener un mac sólo por las cuestiones gráficas, ¡tiene que ser una pasada!

   En fin, al tema. Os explico un poco el contexto del vídeo: 
Parto eutócico (normal) que en un principio iba a ser instrumentado con espátulas por SPBF (Sospecha de Pérdida del Bienestar Fetal). Por eso se armó todo eso de campos estériles, etc. No sólo por la esterilidad, sino porque es una manera de que la mujer no se asuste al ver las espátulas, fórceps o lo que sea. Esto lo quería dejar claro porque vi una publicación en Facebook hace poco sobre "los paños verdes en paritorio", y decía algo así como que no hacía falta tanta cosa y que cuanto menos aparatoso mejor. Yo estoy a favor de eso, de hecho yo no suelo montar el campo estéril tan a lo bestia como en esta foto, habitualmente pongo una tallita verde bajo el culo de la mami y ya está (cuando está acostada o en litotomía, si es otra postura ya es otro tema). 

   La mujer está en posición de litotomía porque tenía llevaba anestesia epidural. Y sí, señoras, a mí tampoco me gusta esta posición porque lo veo lo más antinatural del mundo... Pero es a lo que te expones si te pones la anestesia y se te duermen mucho las piernas. Si lo que quieres es una posición más natural, no haber optado por lo "no natural", ¿no? En el caso de que sí tengan movilidad en las piernas a veces se colocan en otras posturas como apoyando los pies en un arco, por ejemplo. Cuando son partos naturales (SIN anestesia) SIEMPRE -o así debería de ser- elige la madre cómo y dónde quiere parir. 

   Aclarado esto, ahí lo tenéis. Mientras mis compis residentes de matrona y gine cosían el desgarro, yo me dedicaba a estar por y para la mujer y su bebé. De vez en cuando me asomaba "las partes" a ver cómo iba el tema y cuánto tiempo podían tardar aprox. en acabar. Cuando vi que iba para largo (es lo que tiene la docencia, que al principio vas más lenta ;) me dispuse a poner al bebé cerca del pecho de su madre para que lo buscase y poco a poco se enganchase por su propio pie. Cuando intento esto la verdad, todo sea dicho, es que normalmente les cuesta mucho cogerse (porque están muy tumbados y la postura no acompaña demasiado) pero es que con este bebé fue diferente, nunca había presenciado tal cosa. Me quedé tan alucinada que decidí grabarlo. Qué pasada, los pelos de punta. El bebé con a penas unos minutos de vida sobre su madre, ¡tomando sus primeras gotitas de calostro!


   Ah, el bebé está vestido porque en un principio tuvimos que ponerlo en la cuna térmica para que pudiese valorarlo la pediatra residente allí presente (esto no se hace siempre, sólo cuando hace falta). Como ya estaba allí, la auxiliar aprovechó para vestirle en cuanto la pediatra terminó. De no ser así el bebé estaría desnudito sobre su madre, que creo que es como mejor están. 
   Lo de los ojitos es el colirio profiláctico que se les pone a todos los recién nacidos, es un protocolo de este hospital y creo que de muchos otros de España, junto con la administración intramuscular de vitamina K en el muslito del bebé (pobrecillos, cómo lloran cuando les pinchas y lo rápido que se calman cuando están con su mami. Si puedo les pincho estando en contacto con sus madres). 


    Sobre la pediatra residente decir que se veía muy maja, pero la verdad es que por otro lado también se le veía muy insegura. Y yo, por alguna extraña razón, me veía súper confiada y no me puse nerviosa en ningún momento. Supongo que el hecho de estar escuchando el monitor y reconocer una bradicardia o saber cuándo no la hay, ayuda. Llega un momento que tanto las matronas como las gines, de tanto escuchar un monitor, sabríamos reconocer una bradicardia de 100 latidos por minuto (digo 100 porque de 60 sería fácilmente reconocible teniendo en cuenta que lo normal es de 120 a 160lpm!) aún estando a la otra punta del pasillo. Y cuando llego a casa y me dispongo a dormir… ¡sigo escuchando los monitores en mi cabeza! Jajaja…. ¿me estaré volviendo loca?


   La pediatra primero se puso unos guantes no estériles. Después se los quitó y se los puso estériles. Inmediatamente después de ponérselos comenzó a tocar todo lo que no era estéril. Después cogió al bebé e intentó aspirar secreciones primero por la boca y después por la nariz, estando el bebé con la cabeza torcida y completamente desalineado. Después, para saber la frecuencia cardiaca del bebé cogió un fondendo, cuando lo más rápido es tocar la base del cordón, que todavía late. Y un sinfín de cosas… La pobre estaba súper nerviosa, y yo también lo he estado y lo sigo estando en otras situaciones porque todavía me estoy formando, al igual que ella. Sólo digo que me hizo gracia verme a mí misma tan segura y me sentí bien en ese momento, creo que pude actuar correctamente sin perder la compostura y me gustaría poder sentirme siempre así.


    El bebé tuvo un apgar 8-10 y un ph de 7.25, así que todo genial. Fue sólo el sustillo de las bradis de expulsivo y poco más.

  
   La mami y el papi feliz y el bebé todavía más. Y colorín colorado, este cuento se ha acabado J


María.


PD: Esta vez la palabra mágica es… ¡Coliflor! ;)



jueves, 16 de agosto de 2012

28. GABI


   Iba contestarte en tu misma entrada, pero después he pensado… ¿y por qué no hacerlo en una nueva?
Me dijiste “pronto tendrás nuevo tema sobre el que hablar” y no te equivocabas. Lo que no sabíamos todavía es que sería por tu culpa.

                 VIDEO: No sé quién es esta tia. Me ha salido en sugerencias en la página de Youtube y aunque me parece una mezcla entre "Spice Girls" y "Back Street boys" tengo que decir que es pegadiza xD


   A medida que iba leyendo lo que contabas me sorprendía más y más, me parecía imposible sentirme tan unida a alguien. Era como estar leyendo mis propios pensamientos y miedos.

* ¿Y qué pasa si no lo consigo?
* ¿Y qué les diré?
* ¿Pero de verdad puedo YO conseguirlo?
* ¿Llegará el día en que por fin sea matrona?
* Mis amigos viajan, ganan dinero, etc. Yo yo mientras tanto frente a un libro que no sé ni si servirá para algo.
** Y un largo etcétera de pensamientos negativos…

   Ah, sobre lo de escribir o dejar de hacerlo… Me niego rotundamente a que dejes de escribir. Estoy segura de que te lee mucha más gente de lo que crees, por no decir toda la gente que queda por descubrirte y lo bonito que puede ser leerte a ti mismo en un tiempo. Eso sí, si escribes tiene que ser porque de verdad te apetece, no hagas nada sintiéndote “obligado” ;) Y la canción, por fin, me gusta. Normalmente no me gusta ninguna de las canciones que dejáis en las entradas J


   Supongo que ya te habrás dado cuenta de que esto es por y para ti. ¿O el título no te lo ha dejado suficientemente claro? Y ahora, si eres de los míos, asomará una lagrimita (o casi).

 
   Decirte que la época del verano, para mi gusto, es la más difícil de superar. Creo que con el calor cuesta mucho más ponerse a estudiar, más que nada porque lo que apetece es ir a la playa y no bajo la agradable luz del flexo. Por no decir que, como tú bien sabes, esto es cíclico (de hecho últimamente tus entradas son la definición por excelencia de Trastorno Bipolar).

   Uno de los motivos por el que he sentido la necesidad de escribir es porque sea como sea te he cogido cariño sin conocerte, y me ha dado rabia ver que te está pasando lo mismo que a mí. Yo tuve dos etapas, como ya he comentado varias veces:
A) El primer año
B) El segundo año
   Fueron dos maneras de tomarme el examen completamente distintas. El segundo año ya sabía a lo que me enfrentaba y pude aprender bien la lección para no caer en los mismos errores (eso sólo lo hacen los hombres).
   Podría leer tu entrada y que me fuese indiferente, pero no es el caso. He visto algunas cosas que no me han gustado y que me han recordado a mi primer año, que aunque el segundo no fue un camino de rosas, bien es cierto que fue bastante más llevadero. Sé que la experiencia tiene que ganársela uno mismo y que no sirve eso de intentar transmitirla, pero al menos quiero intentar dar algunos consejillos o mínimas pautas.




PUNTO Nº 1:
¡¡DESMITIFICA EL EXAMEN!!
Pensar en él (¿él? ¡nooo! ¡¡ELLO!!) como algo taaaaaan grande, tan inalcanzable y tan complicado sólo nos lleva a verlo como un objetivo que se va alejando de nuestras manos. Lo veo como una bolita luminosa que va ascendiendo la montaña mientras nosotros nos quedamos abajo mirando cómo va subiendo. Y por fin esa bolita –que es el examen- llega a la cima y casi no podemos verlo, olvidándonos de la razón de ser del examen, del objetivo a alcanzar.
   Yo creo que esa bolita luminosa debería estar en una superficie lisa y plana, tan cerca que podamos rozarlo con la punta de los dedos. Y cada día que pasa es un paso hacia adelante, avanzando al mismo ritmo hasta que por fin lo tienes en la palma de la mano: ¡es tuyo!
  

PUNTO Nº 2:
NO HAGAS DEL EXAMEN TU RAZÓN DE SER
Alguien dijo alguna vez eso de: “estamos aquí para ser felices”. ¿Qué es un examen comparado a…
* La sonrisa de tu sobrino
* El abrazo de tu madre
* La mirada de tu padre
* Las risas con los amigos
* Esa mascota fiel –que no tengo y siempre he querido tener J-
* Los besos de tu novio –o novia-
* Una tarde frente al mar
(…)
   Es cuestión de prioridades, y nunca se nos tiene que olvidar el orden en que un día decidimos colocarlas. Desde mi punto de vista, todas estas cosas de aquí arriba van por encima de cualquier examen. Sí, sé que es fácil escribirlo y no tanto llevarlo a cabo. Pero por fin un día me di cuenta de que no soy nadie si no veo a mis sobrinos abriendo los regalos de navidad, o que no soy nadie si no puedo pasar unos días con mi novio, por ejemplo.
   Y si no soy nadie, no puedo estudiar.


PUNTO Nº 3:
VALÓRATE A TI MISMO
   Eres alguien capaz de renunciar a todo aquello que te importa en esos momentos en los que no puedes dedicarle tiempo. Capaz de renunciar a eso sin perder el norte y sin llegar a extremismos del tipo “todo o nada”.
   Capaz de sacar fuerzas de donde sea, día tras día, para sentarte frente a un libro tantísimas horas.
   Te estás preparando como nunca y lo estás haciendo lo mejor que puedes. Y “lo mejor que puedes” incluye todos estos periodos maníaco-depresivos, porque eres persona.

   Así pues, ¿qué pasará ese sábado de enero?
ESE sábado te sentirás tremendamente orgulloso de ti mismo, por todos los logros y metas que te has auto-impuesto y has ido alcanzando.
   Sonreirás al mirar atrás y saber que has sido capaz de todo esto.
Porque de todo se aprende y el EIR marca un antes y un después. Las cosas se ven distintas tras todo este inmenso esfuerzo, te lo aseguro. Y no sólo las veía distintas tras el segundo año, sino también tras el primero. Es una experiencia que hay que vivir para saber qué es, y tú lo sabrás en breve. Con el EIR se aprende mucho, y no sólo a nivel teórico sino a muchos otros niveles.

    *************

   Así que no quiero volver a leer eso de “miedo patológico a no tener plaza”. Teniendo tanto miedo sólo conseguimos que parezca todavía más inalcanzable. Y si no pregúntaselo a Vroom: “Teoría de la valencia-expectativa”.


    Y así podría continuar escribiendo varias hojas más, pero creo que no me queda mucho más por decir que no sepas ya.
   Todo esto que he escrito ahora también lo sabrías, pero de vez en cuando no viene mal que nos lo recuerden.


   Contigo haré como con mis mujeres:
“LO ESTÁS HACIENDO MUY BIEN, ¡VAMOS VALIENTE!”
   Después les cojo la mano y les digo: “Tócale la cabecita”.
Ese objetivo por el que han estado esperando 9 meses por fin está en la punta de sus dedos. Con el EIR puede pasarte lo mismo.


  
   María,

Una Matrona Residente orgullosa de todos vuestros logros. ¡Os quiero!

****************

PD: Me hace MUCHÍSIMA ilusión saber que me leéis y más todavía cuando compartís conmigo lo que os ha parecido. Para dar a conocer las entradas lo anuncio en la página de Facebook "PROYECTO MATRONAS" y últimamente lo hago a través de una foto, para que sea más vistoso. 

Quiero poder diferenciar entre los "Me gusta" de la foto y los "Me ha gustado la entrada". Así que si has leído la entrada y has llegado hasta aquí, por favor comenta bajo la foto en Fb la siguiente palabra:"ZANAHORIA!" :) 

****************

El enlace al Blog de Gabi:
Diario de un futuro MATRÓN

Enlace a la entrada de Gabi que me ha llevado a escribir esta:
Una de cal / una de arena

miércoles, 1 de agosto de 2012

26. PARIENDO A MEDIAS


   .

lunes, 30 de julio de 2012

25. CAJÓN DE SASTRE


   .

martes, 12 de junio de 2012

23. SOY FELIZ


  Pues sí, pa qué complicarnos la tarde con el titulito… el asunto es ese.

******************** EL VIDEO RECOMENDADO PARA ESTA ENTRADA ES EL DE UN PARTO EN LA BAÑERA, RESPETADO, EMOCIONANTE Y PRECIOSO. HE INTENTADO DEJAR LA MINIATURA AQUÍ PERO NO ME FUNCIONA BIEN. ¡¡OS DEJO EL ENLACE AL FINAL DE LA ENTRADA!! RECOMIENDO 100% QUE LO VEÁIS, ES DE MIS FAVORITOS **************

   Mis entradas suelen ser Largas (¿largas? ¡¡Interminables!!) así que he pensado que por qué no publicar una entrada “normalilla”, de las que escribe la gente normal J
    No es que haya pasado gran cosa desde la entrada anterior pero bien es cierto que mi amor a la profesión va en aumento con el paso de los días.

   No pretendo idealizar la Residencia y decir que tooodo es Maravilloso, ya veréis que no, pero dado que algunas personas ya relacionan mi Blog con mi persona (mierda ¬¬’) tengo que limitarme, en pocas palabras, a contar únicamente lo “bonito” de todo esto o al menos “enmascarar” lo que no me gusta. Así que como le estoy cogiendo gustillo a esto de compartir mi felicidad con vosotros, allá voy sin saber muy bien qué resultará de esta entrada que comienzo en esta tarde primaveral…


Ya me ha pasado varias veces: me dan ganas de llorar, así de repente, y pueden pasar 2 cosas:
     a) Me controlo y me comporto
     b) Me da igual todo y saco la lagrimilla tonta
¿Qué por qué lloro? También hay varias opciones:
     a) Porque soy Hipersensible
     b) Porque me va a venir la Roja
     c) Porque soy tremendamente Feliz



   Sí, Señoras, me da por ahí. Lo he dicho ya en varias ocasiones, pero no hay día que no piense lo afortunada que soy por estar viviendo todo esto pero sobretodo porque pienso que tengo y tendré la profesión más bonita del mundo.
   Una de las resis de matrona de mi hospital que han acabado ahora tendrá contrato como enfermera durante un mes en este mismo hospital… Uff, las cosas están fatal y no hay a penas nada y mucho menos contratos “aceptables”. Pues bien, me puse a pensar qué pasaría si yo al terminar me viese “obligada” a trabajar de enfermera… ¿y sabéis qué? No sé si podría. Sí, tal cual. No se trata de estamentos ni cosas raras, no vayan ustedes a pensar malamente (oiga, ¡que en el Facebook se puso de moda en la última foto que publiqué!). Se trata de la ilusión que tendré por continuar acompañando a esas familias y formando parte de un momento tan mágico como puede ser un nacimiento, la bienvenida al mundo de un nuevo ser.

   Si estuviese entre la espada y la pared sé que lo haría, faltaría más, pero no sin antes llevarme un gran disgusto. Ya no me veo ejerciendo cualquier otra profesión que no sea esta. Echo la mirada atrás y no sé cómo no lo tuve TAN claro antes. Sí, siempre me habían gustado los bebés, los partos, etc. pero lo de matrona en realidad lo tuve claro desde los 16 años o así, no antes. Y la verdad es que me encantaría acordarme de cómo fue eso de pensar en lo de “matrona”, cómo se me encendió la lucecita. Supongo que fue en uno de esos intentos en los que fui descartando lo que no me gustaba y al final me quedé con lo de “me gusta lo sanitario”. Y de ahí supongo que descarté lo de médico porque no me gustaba y tiré por donde tenía que tirar J

   Más de una vez durante la Oposición EIR he tenido miedo de no haber elegido bien, me surgían dudas de si esto era realmente en lo que quería trabajar el resto de mi vida y si sería feliz con ello… Pues sí, y volvería a pasar por el EIR unas cuantas veces más si hiciese falta (no digo “mil” porque tampoco vamos a exagerar…). Este párrafo quiero dedicárselo especialmente a todos esas Opositoras Valientes que me leéis y que encontráis en mí una fuente de motivación (¡qué bonito todo lo que me decís, gracias de corazón!). Habrán muchos altibajos en vuestro arduo camino, eso os lo adelanto por si algun@s sois novat@s... pero es normal. Pensad que si habéis tomado la gran decisión de iniciaros en algo tan “chungo” como esto es porque lo tenéis mínimamente claro. Así que cuando os vengan las dudas a la cabeza coged aire y levantad la cabeza, pensad en dónde estaréis con un poco más de tiempo y paciencia.


   En fin, que me desvío del tema (¿en serio? qué raro…). Hace poco una de mis resis mayores, de esas que ya son Matronas, me mandó una foto –con previo consentimiento de los implicados, claro está- en la que salía ella junto a una resi de matrona, un papá emocionado, una mamá con cara de agotada total y un bebé precioso y muy despierto. ¡Era el primer parto de mi matroncillaaa! En cuanto la vi no pude evitar llorar de emoción, pelos de punta (la cuestión era llorar). Esa primera guardia tuvo que ser intensísima, pero lo contenta y orgullosa de sí misma que debió sentirse de vuelta a casa…! Eso no te lo paga nadie. Y lo más fuerte es que cada vez más veo que en unos meses seré yo quien esté en su lugar, ¡qué miedo! Pero si ellas han podido sé que yo también podré, tengo que pensar así.
   Sigo pensando que ser R2 te cambia la forma de ver las cosas, pero sobretodo de vivirlas. Sí, hace escasamente un mes que soy de segundo, pero como pudisteis leer en la entrada anterior es como me siento. También sé que me queda casi un año para terminar, pero siendo sinceros, si a esos 9 meses le quitamos las vacaciones y fiestas se queda en unos 7 meses aprox… mierda, ¡hasta ahora no lo había visto así! Uff… vale, cambiemos de tema.



FOTO: "A ti te gustan mucho los bebés, ¿no?", me preguntaba una auxiliar en la última guardia... 


   Andaba yo pensando qué más podría añadir a esta entrada, pero creo que poco más porque la intención era soltar el rollo pero sólo un pelín. Mi intención era expresar tooda mi felicidad y hacérosla llegar lo mejor posible. Al final ha sido “un poco de esto” y “un poco de lo otro” pero es lo que tiene improvisar, que sale lo que sale ;)

   Ahora le daré una leída rápida y a publicarlo, que me espera una tortillita de “La Sue” y una peli con mi novio.
- Oye María, tendrás que venir más.- Dice mi cuñada mientras su madre prepara la tortilla, esa que hace especialmente cuando yo vengo.



¡¡Os quierooooooo!!
   

María.


************************************** PARA VER EL VIDEO QUE HE COMENTADO AL COMIENZO DE LA ENTRADA ----> http://www.youtube.com/watch?v=Mz1tBw7oW-g 





lunes, 28 de mayo de 2012

22. PARIENDO… EN CUCLILLAS


                          R.E.M.: No me importaría parir con tu música :)

*********************
AVISO IMPORTANTE
TODAS las fotos que cuelgo son cogidas de internet, por lo que considero que al exponerlas libremente son públicas. A veces pongo la referencia si viene escrito en la foto el nombre del artista. Si se trata de fotos mías lo indico explícitamente y nunca colgaría nada sin previa autorización ;)
*********************
  
   Yo no podía dejar de sonreír por mucho que lo intentase y me sentía tonta. Era como cuando estás tontita por un chico y no se te va la sonrisa de la boca… ¡pues igual! Intentaba disimular, pero la sonrisa estaba ahí. A veces me sentía mal por si alguien podía malinterpretarla y pensar que me estaba mofando de algo, pero para nada.

   Hacía tiempo que no me pasaba… y ayer pasó. Estábamos en la sala de dilatación el padre, la madre, el matrón y yo. Luz ténue, silencio, intimidad y respeto.
- ¡Tengo ganas de empujar! –Decía la madre desde el baño.
- Perfecto –Decía sonriente el matrón.

La cara de Marta (llamaremos así a esta mamá) transmitía muchas cosas, pero sobretodo cansancio, agotamiento, miedo y felicidad al mismo tiempo. Fuese como fuese todo se vivía muy intensamente, las emociones a flor de piel. Era un parto natural pero sobretodo Respetado.
- ¿Te gustaría probar a sentarte en la silla? –Le proponía amablemente el matrón refiriéndose a un taburete en forma de semiluna especial para parir.
- Vale –Respondía Marta.

    Javier (éste será el nombre del padre) se armó de valor una vez más y sacó fuerzas para mantenerse entero.
- Claro que sí cariño, vamos a probar –Decía Javier.
De vez en cuando Javier le hacía bromas a Marta, que conseguía sonreír entre contracción y contracción:
- Menos mal que eres tú quien tiene que parir, porque sino yo ya me habría desmayado –Bromeaba él con su mujer.

   A Marta cada vez le costaba más respirar en cada contracción, el dolor se palpaba en el ambiente y a veces me corroía la impotencia y la incertidumbre por no hacer “nada” o porque a veces no me siento preparada para estar al lado de alguien que está sufriendo tanto. Es difícil y sino ya me daréis la razón si alguna vez os veis en la situación. El papá tampoco sabía muy bien qué hacer, pero independientemente de lo que él piense yo sé que Marta me apoyaría si dijese que lo hizo genial. Las mamás tienen mérito, pero desde luego los padres no se quedan cortos: ¿Quieres agua? ¿Te masajeo aquí? ¿Vamos a la ducha? ¿Quieres pelota? Ven, apóyate en mí…


   Lo que me FASCINA de los partos naturales es que con ellos siento que me están dando una verdadera lección sobre la vida. Y esto queda muy filosófico y raro quizás, pero es la verdad. Cuando vivo un parto natural (tal cual, un parto se VIVE) siento que he crecido un poco más como persona y me aporta infinidad de sentimientos que antes no conocía. Las mujeres me enseñan cómo se pare y yo aprendo con ellas. Sólo ellas saben qué hay que hacer en cada momento y el matrón o la matrona se limita a observar.
   Ayer me sentí tremendamente afortunada una vez más por poder estar viviendo todo eso y de ahí la sonrisa de tonta no sólo después sino durante el parto.
Estas son algunas de las cosas que la mamá decía a medida que iba avanzando la dilatación y el parto:
- Noto mucho peso abajo
- He sangrado un poco
- Tengo ganas de apretar
- Noto como si se me estuvieran rompiendo los huesos
- Me escuece
- Noto mucho calor abajo

Tuve la enorme suerte de estar al lado de una mujer que exteriorizaba lo que iba sintiendo y a mí cada palabra, cada frase me servía para aprender. Yo no he parido y estas cosas no te las enseñan en clase. Gracias a estas pequeñas grandes aportaciones puedo decirles a las mujeres:
- Este “dolor de huesos” es normal, tranquila. La pelvis se está dando de sí para que el bebé pueda bajar por el canal del parto.
- Ahora notarás escozor abajo, es la cabecita que está a punto de salir.
Etc.
¿Entendéis lo que os quiero decir?

Y en el postparto, durante la Lactancia Materna les puedo decir:
- Ahora es probable que notes como un dolor de regla que va y viene. Es la oxitocina que se libera naturalmente con la succión del bebé, es para que se contraiga tu matriz y evitar el sangrado excesivo.
Y después es cuando ellas, con cara de sorprendidas responden:
- Sí, es eso, es justo lo que siento.


En fin, no me desvío más del tema… Creo que ha quedado claro lo que he querido decir ;)

   Mi matrón es un experto en partos naturales y de hecho asiste algunos en casa, cosa que admiro y que yo no podría hacer porque no me vería capacitada para ello, pero eso es un tema a parte.
   He coincidido muy pocas guardias con él, por lo que no sé muy bien cómo trabaja y en esta guardia quise quedarme un poco en 2º plano para observar. Me sentía torpe en muchas cosas e inexperta en otras tantas pero voy creciendo con cada guardia y de esta me llevo infinidad de cosas, no sólo emociones. Aprendí muchísimo a su lado y supo tener paciencia para enseñarme: GRACIAS.

   Tras cada parto suelo preguntarme dos cosas:
1. Si este hubiese sido mi parto, ¿me hubiese gustado?
2. ¿Me gustaría esta matrona para mí?
Si la respuesta es “SÍ” en las dos preguntas entonces considero que el parto ha sido Perfecto.
Este caso, sin lugar a dudas, obtuvo 2 “sí” rotundos.


   Creo que nunca había asistido un parto con tan pocos tactos. Que yo recuerde le hicimos: uno al ingreso (3cm), otro a la hora del ingreso para ver el progreso en ese espacio de tiempo y valorar si se quedaba o no en sala de partos (8cm), otro cuando dijo que le dolía mucho (10cm) y otro mientras apretaba, que lo hizo el matrón y supongo que valoró en qué plano de Hodge estaba pero no quise preguntarlo. Así que si mal no recuerdo hicimos 4 tactos en todo el proceso… ¡increíble!
   Y el monitor se lo pusimos 35min aprox. al ingreso y después ya no se lo volvimos a poner porque estuvimos controlando la FCF con el Sonicaid (este aparatito pequeño que ya os he mencionado alguna vez). Ella adoptaba las posturas que le iba pidiendo el cuerpo y con el marido actuaba exactamente como describía una matrona en las clases de preparación al nacimiento: “Es un no me toques pero quédate”.

   Durante el parto natural las mamás es como que se quedan ensimismadas con su propio cuerpo y atienden a la parte más animal de su instinto. De ahí lo de la intimidad, luz ténue y tranquilidad, porque es una manera de que este instinto alcance su máximo esplendor. Justo todo lo contrario a lo que salía en uno de los capítulos de “Baby Boom”: un parto natural en el potro, luz a tope y una matrona nerviosa que no paraba de preguntar por la analítica, analítica, ¡analítica! A las madres hay que dejarles que vayan haciendo la suya, porque es como mejor paren y sólo ellas saben cómo hacerlo.

   Marta iba empujando y el periné iba abombando. El matrón y yo estábamos en cuclillas –yo me incorporé en algún momento porque no aguantaba la posición- e íbamos observando ese periné, tan elástico y tan estupendo.
- ¿Quieres tocarle la cabecita? –Le propuso el matrón a la madre.
- Uy no sé… no, mejor no.

Pasaron unos minutos más y el matrón volvió a insistir con la pregunta, pero esta vez la respuesta fue diferente. Ya había mucho más trocito de cabeza fuera y la madre por fin se decidió a acercar su mano…
- ¡Pero si ya está aquí! –Exclamó Marta con cara de sorprendida.
No se lo creía, todo el esfuerzo estaba mereciendo la pena y quedaba mucho menos de lo que pensaba. Tocar la cabeza marcó un antes y un después porque desde entonces empujó con muchas más ganas sin nosotros decirle nada.
- No tengas miedo Marta, lo estás haciendo muy bien –Le animaba el matrón.
Y Marta consiguió dejarse llevar.

Cuando salió la cabecita entera el matrón enseguida tocó el cuello del bebé para descartar que llevase una vuelta de cordón e inmediatamente después lo hice yo, me apetecía tocar J
Vi que el matrón no se preocupaba demasiado por frenar la salida del bebé y a mí esto me desconcertó porque he visto bebés que han nacido disparados, literalmente, ¡y no quería que este fuese uno de ellos! No hicimos la maniobra de sacar hombro anterior y posterior, sino que directamente esperamos a que la mujer fuese empujando y sacando el cuerpecito poco a poco. Yo cogí al bebé por debajo de las axilas y el matrón se apresuró a preguntar:
- ¿Quieres acabar de sacarla tú?
- No, no podré –Decía la madre.
- Pues nosotros no sabemos si podremos eh… -Bromeaba el matrón.


Así que la cogí, como he dicho, por las axilas y acompañé su salida. Tuvo el mejor recibimiento que un bebé puede tener: directamente piel con piel con su madre. El matrón enseguida le subió el camisón y ahí estaba la nueva familia de 3: el bebé, la madre que lo sujetaba y el papá que lo observaba todo desde detrás de la mamá, abrazándole.

Fue un momento muy emocionante, tranquilo, de felicidad absoluta. Era como si se hubiese parado el tiempo y nada más importase en el mundo, sólo ellos 3 y nosotros 2 como espectadores, que además intentábamos hacernos más y más pequeños para que en aquella habitación pareciese que sólo estaban ellos.

   Clampé el cordón umbilical cuando dejó de latir y el papá lo cortó.
- Corta sin miedo, es como si cortases calamar. Tranquilo, a ella no le duele.- Le dije yo a Javier.
- A ver… ¿por aquí? Ah, vale.

La placenta no tardó en salir y la metrorragia era normal. La madre iba sin ningún tipo de suero por lo que la oxitocina que iba liberando era de forma natural.
- ¿No pesamos al bebé? –Preguntaba el padre.
- No corre prisa, lo haremos después –Respondía el matrón.

    Tumbamos a Marta en la cama para poder revisar el periné y valorar la necesidad de sutura o no. Se había hecho un desgarro de I grado justo en la horquilla y además se había roto el labio menor derecho. El matrón decidió darle un punto al labio, por estética. El de la horquilla dijo que no era necesario porque no sangraba y la mucosa cicatriza muy rápido. Además tenía alguna laceración en la vagina, que no sangraba, y probablemente le escocería en los días siguientes.

   Mientras nosotros “íbamos a lo nuestro” el bebé iba haciendo la suya y sin a penas darnos cuenta estaba reptando por el vientre desnudo de su madre buscando el pecho. Nos dimos cuenta porque estaba muy tranquila (era niña) y de repente empezó a llorar enérgicamente. Parecía que se le había acabado la paciencia y le daba rabia no encontrarlo, ¡estaba impaciente por comenzar a succionar!
   Sus pataditas servían para masajear la matriz y que ésta se contraiga más fácilmente y al mismo tiempo con la mano iba masajeando el pecho para facilitar la salida del Calostro… ¡Hay que ver qué sabia es la naturaleza! Nunca dejaré de sorprenderme por cosas como estas…
   Por cierto, como curiosidad deciros que hay quien dice que la linea alba aparece durante la gestación porque su finalidad es “guiar el camino” hasta el pezón de la madre. No sé si está basado en evidencia científica o no, pero el dato es cuanto menos curioso J

   Quise esperar para ayudarle a ponerse al pecho para poder hacerlo tranquilamente tras la sutura, y así fue. Primero intenté que se cogiese estando la mamá en DLI (acostada del lado izq., para los no sanitarios ;) y el bebé barriga con barriga, pero aunque se cogía bien se soltaba al cabo de poco tiempo. Después senté a la mujer y puse una almohada sobre su vientre y probé con la postura tradicional: el bebé en un pecho y los pies en dirección al otro pecho… pero tampoco. Y después de probar estas dos posturas sin éxito me decanté por mi querida posición de rugby que tantas veces me ha facilitado las lactancias, y esta no fue una excepción. Tanto a la madre como al bebé les encantó y conseguimos que se cogiera a la primera. Es una posición muy cómoda sobretodo para la madre porque tiene visión directa con la carita del bebé y de este modo puede controlar mejor cómo succiona y si está bien cogido. Si alguien no sabe a qué posición me refiero que lo busque en Google :P
   También quise hacer partícipe al papá de este proceso y le expliqué cómo ayudar a su mujer en caso de que al bebé le cueste engancharse al pecho. Él estaba muy atento a todo y era muy colaborador, da gusto con padres así.


- Coge al bebé y nos vamos a paritorio a pesarle.- Le dijo el matrón al padre.
- Uy no sé si sabré cogerle.- Decía nervioso el papá.
- Pues a mí que no me huela.- Bromeaba el matrón.
Así que el padre cogió al bebé y se fueron a paritorio a pesarle, ponerle la vitamina K intramuscular, el colirio oftálmico, tallarle, mirar el perímetro cefálico, hacer la huella del pie izquierdo, pesar la placenta (…). Yo mientras tanto me quedé con la madre y preparé un suero con oxitocina para las 2h postparto (es un protocolo y se suele hacer siempre). También le miré las constantes vitales y le administré un nolotil intravenoso en un suero de 100ml J

   Entre pitos y flautas ya eran las 09:15h.
- Esto ya son horas extras, ¡eh! –Le dije yo a la madre mientras intercambiábamos sonrisas de complicidad.
- Ay, ¡pues es verdad!
El papá entra a la sala de dilatación con el bebé en brazos.
- Bueno, yo hasta el miércoles no vuelvo así que ya no nos veremos. Disfrutad mucho de vuestra niña, que es guapísima.- Les dije yo mientras le acariciaba la mejilla a esta recién nacida de a penas unos minutos de vida.
- Muchísimas gracias por todo, de verdad.


Y así es como acaba una maravillosa guardia en paritorio como residente de matrona de segundo. Estoy deseando que llegue la próxima ;)


¡Que tengáis una feliz semana!


María.